La administración Trump ha anunciado este lunes la entrada en vigor de un nuevo paquete de aranceles que eleva al 35% el gravamen sobre importaciones chinas de semiconductores, vehículos eléctricos y componentes de telecomunicaciones, en lo que supone la escalada más significativa de la guerra comercial sino-estadounidense desde 2018.

La medida, que entrará en vigor el próximo 1 de abril, afecta a un volumen de intercambios estimado en 280.000 millones de dólares anuales y ha provocado una caída inmediata de los mercados asiáticos, con el índice Hang Seng cediendo un 3,2% en las primeras horas de cotización.

El portavoz del Ministerio de Comercio chino, Wang Wenbin, ha calificado la decisión de "unilateral e ilegítima" y ha advertido de que Pekín tomará "todas las medidas necesarias" para defender sus intereses comerciales. Fuentes diplomáticas apuntan a posibles represalias sobre productos agrícolas y aeronáuticos estadounidenses.